Espacios de Confianza

Cuidar, cuidarnos.

hands people friends communication
Photo by Pixabay on Pexels.com

Permitidme esta semana que esta entrada sea más personal, es lo que siento en este momento y ocupa mucho lugar en mi cabeza. El pasado miércoles murió un buen amigo, era de mi edad y era director general como yo. Tenía una dilatada carrera llena de «éxitos». Era una persona buena y entregada a su trabajo, quizás demasiado. Como los dos compartíamos la misma responsabilidad, casi siempre nuestras conversaciones se centraban en nuestras empresas y proyectos; pero, aunque él era reservado, de vez en cuando hablábamos del peso de la responsabilidad, de la carga de seguir creciendo, de la presión que las empresas ejercían en nosotros y de nuestra preocupación para que esta presión no la trasladáramos a los equipos que dirigíamos y a nuestras familias y vida personal.

Mi amigo estaba muy preocupado desde hace unos años por la sostenibilidad y la diversidad en las empresas. Compartía con ojos ilusionados su visión de que las empresas fuéramos más comprometidas y un modelo social para que el mundo fuera más habitable.

Poner a las personas en el centro, es poner en el centro el CUIDADO, cuidar a las personas por encima de todo.

Estos días me ha venido mucho a la cabeza esto que hablábamos y que él soñaba. ¿Qué es la sostenibilidad para un modelo de empresa centrado en las personas? Ahí va mi visión para quien le pueda ayudar, como siempre es mi forma de ver las cosas basada en mi experiencia y nadie tiene por qué compartirla.

  • El modelo de crecimiento continuo va a agotar el planeta pero ya está afectando a la salud de las personas: el modelo de creer que cada año tiene que ser mejor que el año anterior, que todo tiene que crecer, el modelo basado en objetivos crecientes es agotador. Esto está afectando a las personas en las organizaciones y no sabemos cómo pararlo. La sociedad consumista es la que sostiene este modelo y a esos contribuimos todos/as.
  • Competir es una mala palabra: hablamos de la competencia continuamente, de rankings, de liderazgos etc. Esto también nos hace daño, porque es centrarnos en la comparación y centrarnos en lo que nos falta y no en lo que podemos desplegar y potenciar. Imaginaros que estuviéramos hablando así a nuestros hijos: «no eres el líder de la clase», «Juanito te saca tres puntos en las notas este mes, algo tendrás que hacer para cogerle».
  • El modelo de liderazgo basado en la exigencia y el control impacta en las personas. Hemos creído que liderar es exigir. Aunque los modelos de liderazgo estén evolucionando, sutilmente siguen basados en la exigencia y eso genera tensión. Una persona que trabaja conmigo y que es muy sabia me decía: «la exigencia se tiene que caer». ¿Y si se cae la exigencia que queda? El amor es la respuesta. Vamos a mirarlo como padres; tenemos que tener mucho cuidado con la exigencia a nuestros hijos/as. Algunos ejemplos de cómo nuestro modelo educativo está basado en la exigencia: proyectar lo que deben ser, que elijan la carrera que tiene más salidas, la consabida frase que odio de algún profesor: «tu hijo puede dar más», profesores/as que suspenden con 4,75 para «que se esfuerce más», el propio modelo educativo basado en las notas etc. Esto no quiere ser ingenuo, un liderazgo basado en el amor pone límites, porque poner límites es un acto de amor. Pero poner límites no es exigir. Exigir puede llevar al «nunca es suficiente».
  • El modelo social de «éxito» se tiene que caer pero de verdad. No nos lo acabamos de creer pero en el inconsciente ¿a quiénes admiramos? ¿Qué deseamos para nuestros hijos e hijas?

Podéis pensar que es una utopía, lo sé. Sin embargo, yo no creo en la utopía y sí en la esperanza de levantarnos cada día para hacer posible eso en lo que creemos. Si queremos unas organizaciones en las que las personas tienen que estar en el centro, tendremos que poner en el centro de todo el Cuidado, el cuidar a las personas por encima de todo, por encima incluso de lo que las organizaciones pretendemos y no ponerlo en un modelo que exige, porque afecta a nuestra salud física y mental.

Para acabar, quiero hablaros de Paloma. La mujer de mi amigo, una mujer fuerte, valiente y delicada, llena de luz. Ayer nos hablaba, en el funeral, de sostenibilidad, el sueño de su marido y en lo que ella está comprometida. No hay mejor forma de hablar del amor, que compartir los sueños por un mundo mejor. Toda mi admiración y cariño. Cuídate Paloma.

3 comentarios en “Cuidar, cuidarnos.”

  1. Buenos días, Juan

    Me ha impactado, sobre todo estas dos frases que no puedo estar mas de acuerdo con ellas…

    «No hay mejor forma de hablar del amor, que compartir los sueños por un mundo mejor»

    «Poner a las personas en el centro, es poner en el centro el CUIDADO, cuidar a las personas por encima de todo»

    Gracias por compartir.

    Ángeles Cabero

  2. Me ha resultado muy interesante, porque en la organización en la que estoy se está poniendo el foco desde hace un tiempo en el cuidado.
    El cuidar y cuidarnos no creo que sea una moda pasajera, sino un salto en civilización que afortunadamente se está produciendo en nuestra cultura. Empujemos en esa dirección. Abrazos.

Deja un comentario

Scroll al inicio

Descubre más desde Espacios de Confianza

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo